Arrancamos aquí la crónica de mi 8ª Media Maratón. Ya queda
menos para tocar la primera cifra redonda y llegar a las 10 participaciones.
Por tanto, seguimos casi en pañales en la distancia. Cada Media que hago noto
que es un gran aprendizaje para las siguientes, y cada vez me noto más a gusto
en la distancia, y las disfruto más.
En esta ocasión me desplacé a Posada de Llanera con mi
suegro Oscar, y mi compañero de club y amigo Félix. Llegamos con tiempo,
dorsales ya recogidos día antes por Félix, mil gracias por ese detalle desde
estas líneas. Y aparcamos en prado habilitado a la entrada de Posada, a pesar
de temer dificultades por el barro para salir tras finalizar carrera.
Finalmente la gente del ayuntamiento habilitó una salida echando tierra/arena,
y se pudo salir sin demasiados problemas.
Cafetín de rigor en bar plagado de Correastures, esperando
con ganas que dieran las 10 y media de la mañana, y hacer la foto de grupo, con
36 participantes del Club en la carrera. Premio al club más numeroso por tanto.
Enhorabuena Club Correr Asturias. Somos una gran familia correndera, que duda
cabe.
Tras dicha foto, que aquí comparto, al coche ya calentando,
quitar ropa y a terminar calentamiento.
Me coloco en salida con Oscar junto a la liebre de 01:40,
Charly, del Club Correr Asturias como todas las liebres de esta prueba, y con
un ligero retraso dan salida a la carrera. Ya empezaba el asunto, y en estos
dos primeros kilómetros intentar no dar acelerones y mantenerse cerca de
liebre. Lo conseguimos y en segundo paso por metra tras vuelta inicial por
Posada ya se puede correr con más facilidad, y se acercan los tiempos a los
previstos para el 01:40.
Ver foto de este primer paso por meta tras dar esa vuelta
por Posada:
Salimos ya de Posada, y me encontraba muy cómodo en grupo de
01:40. Era aún pronto, pero siempre es bueno notar que no va uno forzado.
Mejores sensaciones que en Media de Avilés en sus comienzos.
Y el buen ambiente reina en el grupo en dicho momento, como
vemos en siguiente foto:
Subimos el puente de Asipo, y bajamos hacia parque
tecnológico. Para mí, la zona más corrible de todo el recorrido. Totalmente llano
o incluso zonas favorables, calles anchas, y los ritmos salían más vivos aquí
sin mucho problema. Ver foto de avituallamiento de esa zona. Yo sigo de largo
porque solo bebí un sorbo de agua en toda la carrera:
En esta zona veo que Oscar se adelanta y coge metros
respecto a liebre y grupo. Pienso que igual lo puede pagar luego, que esta zona
es traicionera, que luego viene el tramo difícil de Lugo, y que queda además
otra vuelta más. Luego se dejaría caer de nuevo al grupo dándose cuenta de que
era mejor ir con liebre. Por mi parte, no pensaba cambiar un ápice mi “planning”
por muy buenas sensaciones que tuviera. Ir con liebre 01:40, y llegado final,
ya se vería.
Al salir de Lugo, en los toboganes camino de Posada se me va
unos metros el grupo de 01:40, muy poco, pero me veo ligeramente cortado. Así
sigo un rato por esta zona, hasta que logro sin forzar el ritmo meterme de
nuevo en el grueso de corredores que siguen a Charly. Y entramos en Posada
con buenas sensaciones, y con moral
después de salvar esos momentos delicados. Foto de este penúltimo paso por
meta:

Y tras este paso por meta, justo en salida de Posada,
empiezo a perder algunos metros con los corredores que van en grupo de 01:40, y
se hace evidente en recta salida Posada, donde me veo 20 metros por detrás, y
con otro hueco importante detrás mío. Parece que tocaba la soledad del corredor
y administrarme solo los 7-8 kms. que quedaban. Pero al menos, tenía la
referencia de este grupo, al que conseguí mantener en distancia hasta llegados
a parque tecnológico. Aquí, quizá también por avituallamiento, logro acercarme
bastante, y también ayuda que dicho grupo ya no es tal, los corredores van de
uno en uno, la liebre acompaña, y daba ánimos con lo que quedaba y que se iba
en tiempo, pero no hay grupeta como tal en kilómetros previos. Por lo que me
veo ya con corredores por delante, por detrás, integrado de nuevo en carrera, y
con Charly muy cerca dándome ánimos y estimulando mi remontada. Me siento en
estos momento bastante bien, y pienso en el subidón que tuve en Avilés en km.
18 y que ojalá aquí me suceda algo parecido.
Ya en salida de parque tecnológico Charly está casi a mi
lado, se gira y me anima una y otra vez. Así seguimos hasta Lugo, donde las
sensaciones empeoran, noto un dolor en zona piramidal izquierdo que amaga con
bajas a isquios,... Por suerte fue pasajero.
Ya quedaba afrontar el tramo entre Lugo y Posada, que
siempre se hace muy duro, al menos hace dos años así lo viví, y esta vez no fue
menos. Fui como pude manteniendo ritmo sufriendo mucho, con Charly en todo
momento dando ánimos (no tiene precio su humanidad y forma de comportarse en
carrera, un 10). Yo le decía que tirara que a ver si iba a entrar fuera de
tiempo por mi culpa. Y cuando ya así lo hace y se me separa unos metros, al
poco, me vengo bastante abajo en cuanto a ritmo, debido también a unas rachas
de viento acompañadas de lluvia que parecían querer frenarte. El reloj marcaría
ese último km. por encima de 5 el km. cuando no me había aproximado a ese
guarismo en toda carrera. Y ya solo deseando llegar y que la sangría de tiempo
respecto a la liebre, su grupo y también Oscar no fuese excesiva. Habíamos
hecho una buena carrera, y daba pena perder tiempo tan cerca de meta.
Veo la luz al entrar en Posada, porque hay un pequeño
descanso en entrada antes de afrontar recta meta que se que me vendrá muy bien. Ver foto que muestra el castigo que llevaba al llegar a Posada:
Pero pude administrar esas pocas fuerzas que quedaban para entrar con dignidad en meta, subiendo repecho hasta la misma con cierta soltura. Ver foto de entrada en meta, ya con mejor carita:
Añado a crónica este fotón de Antonio Jiménez, gracias desde esta lineas, justo entrando en alfombrilla meta:
Tiempo final oficial de 01:41:22 (01:41:08 por Garmin) y puesto 290 de 469 llegados.